
Un problema que afecta negativamente a los pacientes con trastornos hemorrágicos en todo el estado de Carolina del Norte es el engorroso proceso de autorización previa. La autorización previa es un proceso de contención de costes implementado por las aseguradoras sanitarias para determinar si aprobarán la cobertura de un plan de tratamiento o de un medicamento con receta. El actual proceso de autorización previa erosiona la capacidad del paciente para recibir un tratamiento de calidad y oportuno, creando problemas de acceso a la atención. La Asociación Médica Estadounidense considera que las solicitudes de autorización previa son procesos excesivamente utilizados que plantean importantes problemas administrativos y clínicos.
En la actualidad, las aseguradoras suelen exigir la repetición de la autorización previa para los medicamentos más caros, e incluso para los genéricos sin alternativas más baratas o eficaces. Los medicamentos para los trastornos hemorrágicos son tratamientos de alto coste sin alternativas. Exigir la autorización previa de estos medicamentos varias veces al año, a través de un proceso largo y arcano, crea cargas innecesarias para los médicos y provoca retrasos innecesarios para los pacientes. Las personas con trastornos hemorrágicos no pueden permitirse las interrupciones de la atención que el actual proceso de autorización previa crea a menudo, porque cualquier tipo de retraso de la atención significa arriesgarse a más hemorragias, daños permanentes en las articulaciones, hospitalización e incluso la muerte.
- Lenguaje claro en los requisitos de revisión
- Exige que las aseguradoras consulten con un médico de esa especialidad antes de denegar un tratamiento
- Decisiones oportunas
- Normas de revisión y recurso
- Continuidad de la asistencia de aseguradoras anteriores
- Límites de las denegaciones retroactivas
